En esta página, de la que he recogido información para esta entrada, podrás averiguar
cualquier asunto sobre el TDAH: ¿qué es?, los síntomas, varios consejos etc.
Sin embargo yo me voy a centrar en la
educación por lo que voy a escribir acerca del TDAH en el colegio.
Niños y
niñas pasan muchas horas diarias en el colegio, por ello, unos de los agentes
que pueden detectar este trastorno, son los profesores y educadores, que podrán
dar parte en caso de que divisen el problema. En general, todos los niños y
niñas presentan estos comportamientos, sin embargo, los que presentan este
trastorno manifiestan esos comportamientos con mayor intensidad y frecuencia. Por
todo ello, antes de avisar a la familia, se recomienda que el educador lo
consulte con el psicopedagogo u orientador escolar.
¿Cuáles son
estos comportamientos que manifiestan?
En el
caso de los que manifiestan TDAH predominantemente inatencional:
·
Parecen no prestar atención cuando se les habla, se pierden
en las conversaciones.
·
Les cuesta iniciar cualquier actividad o tarea.
·
Tienen dificultad para organizarse y planificar las tareas.
·
Entregan los deberes incompletos, sucios o poco cuidados.
·
Les cuesta mantener la atención en tareas más largas, aunque
sean sencillas.
·
No cumplen las normas o reglas de los juegos.
·
No prestan atención a los detalles.
·
Su rendimiento varía de una actividad a otra y son
inconsistentes.
·
Parecen solo estar atentos a lo que les gusta.
·
Evitan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
En el
caso de los niños y niñas principalmente con el síntoma de hiperactividad
manifiestan:
·
Se levantan constantemente de la silla.
·
Cambian de postura todo el rato cuando están sentados.
·
Corretean por la clase.
·
Molestan a sus compañeros.
·
Muerden los lápices y bolígrafos.
·
Interrumpen constantemente la clase.
·
Cuidan poco los materiales, son descuidados.
·
Suelen estar involucrados en más accidentes, peleas
Asimismo, pueden presentarse otros síntomas dependiendo del
grado de TDAH que poseea el niño o niña .
Para
ayudar a estos niños y niñas en clase, se tratan ciertas pautas que todos los
docentes deberían tener en cuenta a la hora de dar clase. Estos niños y niñas
presentan un déficit de atención muy alto y les cuesta adaptarse u organizar situaciones nuevas. Por ello se deberán tener
en cuenta tres ambientes diferentes:
·
Un ambiente estructurado: adelanta la
organización, revisa lecciones anteriores, proporciona materiales de apoyo, simplifica
las instrucciones, avisa sobre las novedades, que los horarios estén visibles, realiza
un listado de errores frecuentes con el alumno/a, organiza cada asignatura en cuadernos
de colores y reservar un espacio para fechas de entrega y exámenes.
·
Un ambiente predecible: sé predecible, establece
expectativas de aprendizaje, establece expectativas de comportamiento, indica
los materiales necesarios, destaca los puntos clave y realiza avisos.
·
Un ambiente adecuado para el
aprendizaje: Siéntale
en primera fila, evita ponerle en evidencia, utiliza materiales audiovisuales, control
de la agenda, comprueba el rendimiento, facilita que corrijan sus propios
errores, no limites el tiempo de los exámenes, ordenar el pupitre
Otro punto
clave es la gestión de las distracciones. El objetivo, en este caso, del
profesor, es evitar que intervengan distracciones en el ambiente de clase, para
que estos niños y niñas consigan concentrarse y aprender. Sin embargo como cada
niño es diferente, no hay una única forma de evitar distracciones, ni funcionan
todas ellas con todos.
A continuación expondré diferentes pautas a tomar en
cuenta para evitar distracciones:
1.
La
posición del niño/a en el aula es muy importante. Si se colocan las mesas por
filas facilitará el movimiento del profesor/a. asimismo, es recomendable situar
a este tipo de niños en primera fila o al lado de un alumno concentrado.
2.
Trabajar
en grupo con otros niños más tranquilos, de manera que estén equilibrados
3.
Procurar
un entorno de aprendizaje estimulante
4.
Organizar
y explicar bien las instrucciones que se van a llevar a cabo.
5.
Comenzar
nuevas tareas con una motivación inicial para evitar un principio costoso.
En mi
opinión, como he mencionado anteriormente, este tipo de comportamientos los
presentan todos los niños y niñas. Por ello creo que muchas veces es la forma
en la que viven las situaciones las que les puede llegar a crear este
trastorno. Con esto no quiero decir que este trastorno no exista, sino que desde
mi punto de vista hay posibilidades de que este tipo de niños que lo van a
padecer o que pueden desarrollarlo en un grado muy alto, no lo hagan. Con ello,
quiero añadir que está en manos de las familias y educadores que los niños y niñas
puedan experimentar situaciones con emociones positivas y motivantes.
Todos los
niños son diferentes, ¿Por qué van a tener que desarrollar todos las mismas
capacidades? Estoy segura que hay niños y niñas que a los que las matemáticas o
la lengua “no se les dan bien”, pero que tiene de malo, ¿acaso esas asignaturas
son las más importantes? En mi opinión no se trata de que los niños consigan
aprender y desarrollar habilidades en todo lo que hacen, sino que el ambiente y
la forma de intentar que lleguen a lograr todas esas habilidades y capacidades,
sea el adecuado para cada uno. Y con ello ira unido seguramente un mejor
desarrollo de éstas. Por otro lado, los tres ambientes que he mencionado
anteriormente, se deberían llevar a la práctica en todas las aulas de educación
primaria, ya tengan niños y niñas con este trastorno como si no.
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